En el Día Internacional de la Mujer

 

 

 

 

 

Lic. Francisco Dall”Anese Ruiz

Fiscal General de la República

 

 

           El próximo domingo 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, reconocido por las Naciones Unidas. Se conmemora el reconocimiento de los derechos de las mujeres, su lucha por la igualdad con el hombre y su desarrollo pleno en la sociedad. Si bien es en el siglo XX que se acentúa la lucha por tales objetivos, ciertamente la preocupación no es nueva.

            Desde la antigua Grecia se valoraba la capacidad de las mujeres para resolver con buen juicio los conflictos provocados por los hombres que solo conducían a la ruina. Fue Aristófanes el que escribió la comedia Lisístrata acerca del final de la guerra librada entre los años 431 a.C. y 404 de la era cristiana entre los ejércitos de Atenas y Esparta. El enfrentamiento bélico terminó después de 27 años gracias al liderazgo de una mujer llamada Lisístrata, quien supo interpretar el sentimiento de las mujeres que permanecían en la soledad de sus hogares, mientras los hombres se encontraban en batalla. Lisístrata convocó a las mujeres atenienses y espartanas a una huelga sexual y, en tal virtud, no consintieron relaciones conyugales con sus esposos o amantes, hasta que terminara el enfrentamiento bélico.

            Pero la obra de Aristófanes no debe llevarnos a pensar que todo ha sido ficción en esta lucha. Viene a mi mente el nombre de Aung San Suu Kyi, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 1.991, por su lucha no violenta por la democracia y los derechos humanos en Birmania. Sin embargo, no pudo recibir personalmente ese y otros reconocimientos internacionales, por ser prisionera de conciencia en una mazmorra de su patria.

Junto al nombre de Aung San Suu Kyi, figuran los de otras mujeres acreedoras del Premio Nobel en reconocimiento a sus aportes para la humanidad; entre otras: la Madre Teresa de Calcuta y Rigoberta Menchú por su contribución a la paz, Marie Curie en química y en física, Gertrude Elion en medicina y Gabriela Mistral en literatura.

Costa Rica cuenta con una constelación de personalidades  femeninas que han logrado espacios importantes, y se cuentan entre muchas otras figuras ejemplares: Francisca Carrasco, Emma Gamboa, Ángela Acuña, María Isabel Carvajal, Dora Guzmán, Elizabeth Odio, Sonia Picado y Mariamalia Matamoros. Son miles las luchadoras que día tras día nos inspiran y nos dan un ejemplo de vida.

Tengo presente a Carmen Aguilar, la primera mujer que, aunque fuera de modo interino, ocupó el cargo de Fiscala General de la República, después de una brillante carrera como Agente Fiscal y Fiscala de Juicio, que dejara atrás para dedicarse al ejercicio liberal de la profesión. Pienso también en Sarita Arce, digna representante de la mujer dedicada al Ministerio Público, quien después de ser víctima de una cobarde agresión física con graves consecuencias en razón de su ejercicio como fiscala, no dudó en reintegrarse en cuanto se recuperó, a la lucha contra la criminalidad; no cabe duda de su valentía y ejemplo inspirador.

Mi reconocimiento a cada mujer que es parte del equipo del Ministerio Público: servidora judicial, amiga, hija, esposa o compañera y madre, que con su esfuerzo y dedicación contribuyen al fortalecimiento de la institución y la democracia. Muchas de ellas sufren en silencio la amenaza contra su vida o de sus seres queridos  por el cumplimiento de sus deberes y amor a la Patria.

A las mujeres policías, a las juezas, a las auxiliares judiciales, a todas estas mujeres honradas, valientes, decididas y con vocación de justicia, debemos homenaje el 8 de marzo y todos los días.

Sirva esta celebración internacional para reafirmar el compromiso del Ministerio Público con las mujeres y niñas víctimas de violencia doméstica,  de delitos sexuales, de la trata de personas y de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones, para que de conformidad con los instrumentos internacionales de derechos humanos tengan acceso efectivo a la justicia y en ella encuentren protección y reparación.