COMUNICADO
DE PRENSA
Sala
Constitucional
ANULAN
DESPIDO DE TRABAJADOR POR ALCOHOLISMO
• Amparado se
ausentó dos semanas de trabajo, tiempo que duró su recuperación en hogar de
rehabilitación.
Solicitar el reconocimiento de sus derechos y que se tomara en consideración su
problema de ingesta de alcohol, fue el motivo que llevó a un hombre a presentar
un recurso de amparo ante el despido del que fue objeto en un centro
hospitalario estatal.
La Sala Constitucional declaró con lugar el recurso de amparo y ordenó a las
autoridades hospitalarias anular la resolución de despido en perjuicio del
amparado.
“Se declara con lugar el recurso. Se anulan las resoluciones Nos. DGHG-1406-09
de las 13:00 horas de 20 de julio de 2009 y 1511-09 de las 13:00 horas de 5 de
agosto de 2009, ambas de la Dirección General del Hospital de Golfito. Se le
ordena a Manuel Rodríguez Araya, en su condición de Director Médico del Hospital
de Golfito, o a quien lo sustituya, reinstalar al recurrente en su puesto. Lo
anterior, bajo la advertencia que, de conformidad con lo dispuesto en el
artículo 71 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, se impondrá prisión de
tres meses a dos años, o de veinte a sesenta días multa, a quien recibiere una
orden que deba cumplir o hacer cumplir, dictada en un recurso de amparo y no la
cumpliere o no la hiciere cumplir, siempre que el delito no esté más gravemente
penado”, señaló la sentencia 2010-1664.
El amparo lo presentó un hombre de apellido Bonilla contra el Hospital de
Golfito. Alegó que inició labores en el centro hospitalario en abril del 2009,
sin embargo varios días después comenzó a tomar bebidas alcohólicas, lo que le
impidió realizar sus labores en el hospital y ausentarse del trabajo
involuntariamente.
Argumentó que su patrono conocía de su problema y no se le brindó ninguna
colaboración.
Su preocupación se generó porque personeros del centro médico llegaron a su
lugar de habitación con el fin de que firmara una boleta de vacaciones, a lo que
se negó por estar en estado etílico.
Ante su condición, fue trasladado al Instituto de Alcoholismo y
Farmacodependencia (IAFA), donde finalmente lo remitieron a un hogar de
restauración y permaneció durante dos semanas.
Señaló que una vez cumplió con su rehabilitación física y psicológica, así como
cumplida su incapacidad se apersonó al hospital para dar las justificaciones del
caso, sin embargo indicó que lo que recibió fue una carta donde se aplicaba su
renuncia implícita.
Área de
Prensa
Departamento de Prensa y Comunicación Organizacional
Poder Judicial
11 de febrero, 2010