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    Maltrato Animal: “Primera manifestación de violencia social”

    Teresita Arana Cabalceta
    Comunicadora

    El 18 de julio del 2016 “Duke”, un perro de dos años y medio fue atacado brutalmente por una persona y a causa de ello perdió la parte superior de su hocico, sus dientes y el labio… Gracias a la ayuda de una asociación pro animal se le realizó una cirugía y se logró cubrirle los tejidos que se encontraban expuestos. Hoy Duke puede respirar con normalidad.

    “Zazú” fue un ave que murió el año pasado, meses después de sufrir la amputación de gran parte de su pico tras ser golpeado; el caso generó repudio en la comunidad nacional y que trascendió en medios nacionales e internacionales, como un caso de crueldad animal.

    “Toto” es un monito de pocos meses de nacido y que fue recogido en la zona del Caribe, luego de quedar solito ya que una persona mató a su madre, un grupo de personas que lo encontró, lo llevó a un centro para animales donde le brindaron todos los cuidados necesarios.

    Ante estos y muchos otros hechos de crueldad animal, que lamentablemente se repiten año con año en nuestro país, saltan las preguntas: ¿qué pasa por la mente de una persona que comete estos actos de maltratos, en perjuicio de un indefenso animal o mascota?, ¿será que este tipo de actos violentos y de maltratos forman parte de una antesala de violencia, de ser así, podríamos hablar del “maltrato animal”, como una primera manifestación de violencia intrafamiliar?.

     

    La Campaña “Maltrato Animal: Primera manifestación de violencia social” pretende sensibilizar y concientizar sobre la relación del ciclo de violencia y el maltrato animal.

     

     

    Magistrada de la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, Eva Camacho Vargas, Coordinadora de la Comisión de Familia del Poder Judicial.

    El Poder Judicial costarricense preocupado por este fenómeno que pareciera va en aumento, inició desde el año 2013 una serie esfuerzos estratégicos a nivel preventivo y educativo con su personal judicial en todo el país, procurando que éste logre un efecto de sensibilización y multiplicador en cada una de sus familias.

    Esta iniciativa es liderada por la magistrada de la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, Eva Camacho Vargas, Coordinadora de la Comisión de Familia del Poder Judicial, quien cuenta con una gran sensibilización en esta temática.

    “Hace varios años, empezamos a analizar el maltrato de los animales como un importante indicador de manifestación de la violencia intrafamiliar. Debemos hacer un alto en el camino y pensar que la paz en la familia tiene que ver con todos los seres vivientes que forman el grupo familiar, y dentro de ellos están las mascotas”, afirmó la magistrada Camacho Vargas.

     

    El tema fue adoptado como un compromiso serio y necesario por parte de la Comisión de Familia del Poder Judicial, que dentro de sus acciones desarrolló con éxito una campaña denominada “Maltrato Animal: primera manifestación de violencia social”, la cual surge como una estrategia de comunicación, con el fin de sensibilizar y concientizar sobre la relación del ciclo de violencia y el maltrato animal.

    Los encuentros de la campaña se han realizado en los circuitos judiciales de San José, Heredia, Cartago, Puntarenas y San Ramón y es posible gracias a la colaboración de Departamento de Prensa y Comunicación Organizacional, la Asociación para el Bienestar y Amparo Animal y la Asociación de Empleados y Empleadas Judiciales Pro-Bienestar Animal.

    Brindar un espacio de reflexión sobre el ciclo de la violencia y el maltrato animal, concientizar sobre la realidad del maltrato que viven los animales e informar al personal judicial, son parte de los objetivos de la campaña. Además se brinda información sobre cómo denunciar el maltrato animal, castración, cuidados básicos de los animales, legislación actual y el avance a nivel internacional en materia de protección de los Derechos de los Animales.

     

    Mayo 2013. Campaña Contra el Maltrato Animal en el vestíbulo del OIJ, contó con la participación del actor César Meléndez (q.d.D.g).

     

     

    Exposición y charlas contra el maltrato animal en los Tribunales de Justicia de San Ramón.

    “Hemos realizado varios encuentros en diferentes circuitos del país, con resultados muy satisfactorios por parte del personal judicial y las comunidades que hemos visitado, con el fin hacer conciencia de que el maltrato animal, refleja uno de los síntomas de violencia intrafamiliar. Estos talleres forman parte de los objetivos de capacitación y sensibilización que lleva a cabo la Comisión de Familia del Poder Judicial, en la temática del maltrato animal como uno de los flagelos que actualmente tiene la sociedad costarricense”, recalcó Camacho Vargas.

    Estas actividades también cuentan con la colaboración de rescatistas de la zona o asociaciones dirigidas en contra del maltrato animal, entre ellas la Asociación para el Bienestar y Amparo Animal (ABAA) y la Promo tora de Bienestar Animal (PBA).

    A pesar de que nuestro país todavía no cuenta con un legislación que regule el maltrato a los animales, el Poder Judicial continuará levantando la voz desde el punto de visto preventivo y educativo.

    “Cada día nos damos cuenta de la necesidad de contar con instrumentos jurídicos que impidan a las personas el maltrato de todo ser vivo, vivimos en un mundo diverso que hay que cuidar y que debemos tutelar, nos adelantamos a lo que tenga que venir a nivel estatal e institucional, con ley o sin ley.”, concluyó la magistrada Eva Camacho Vargas.

    Ciclos de violencia que se desplazan hacia las mascotas

    Para la Defensora Pública de Cartago, Diana Fernández Barrantes, la violencia contra los animales domésticos, es una manifestación del ciclo de violencia intrafamiliar.

    Su amplia experiencia como Defensora Pública y su sensibilización en este tema nos permitieron contar con una enriquecedora visión, en donde afirma que muchas veces el ciclo de la violencia intrafamiliar inicia con el maltrato animal.

    “Podemos decir que en el tanto y en el cuanto este factor de violencia puede ser utilizado para manipular o silenciar a personas víctimas de abuso u otra expresión de violencia, en la mayoría de las ocasiones este ciclo inicia con la comisión de algún acto de violencia contra un animal y en especial los fines de manipulación e intimidación se dirigen hacia niños, niñas o mujeres.” indicó.

    A nivel nacional resulta importante un estudio comparativo que realizó el Instituto de Estudios Sociales de Población de la Universidad Nacional (2012) para la WSPA, sobre la situación de los perros domésticos en los hogares costarricenses de la GAM, que evidencia que del total de hogares encuestados, (804 hogares), la mayor parte de los animales se encuentra al cuidado de mujeres y mujeres mayores, aspecto que puede constituir un factor de riesgo.

    Agregó que “en el proceso de búsqueda sobre las causas explicativas del maltrato animal, importantes referencias apuntan a que dentro de los múltiples factores causantes de este fenómeno, la afirmación de la virilidad es uno muy importante, esta afirmación de la virilidad (entendida como construcción socio histórica y cultural), no es excluida del ámbito familiar por tanto hay una relación intrínseca con la violencia intrafamiliar y sus manifestaciones a lo largo del ciclo de la violencia; entonces en el entendido que los animales domésticos forman parte del núcleo familiar, tal como lo demostró el Instituto de Estudios Sociales de Población de la Universidad Nacional en el 2012, en el caso de los perros, es fundamental no pasar por alto estas conexiones y por tanto constituye un punto que deber ser tomado en cuenta como un tema de prevención de la violencia contra las personas y contra los animales”.

     

    Defensora Pública de Cartago, Diana Fernández Barrantes.

    La defensora pública señaló que “el maltrato y la crueldad hacia los animales es una realidad presente en la sociedad costarricense y se perfila como una de las primeras manifestaciones de violencia social, la cual, tomando en cuenta a los animales domésticos es un indicio de conductas violentas a lo interno del núcleo familiar”.

    La violencia física contra los animales, es una realidad latente en el país que se ha incrementado en los últimos años y tiene relación con otros problemas sociales, como la violencia intrafamiliar, la violencia social y el posible desarrollo de conductas delictivas en perjuicio de otros seres humanos.

     

    Como conducta psicopatológica, asociada a trastornos disociales y de anti sociabilidad, requiere ser atendida a tiempo para evitar posibles repercusiones contra la vida de otros animales.

    Para Fernández Barrantes, la experiencia de trabajar en estos talleres, representa el aporte que como persona puede dar a una causa en la cual cree firmemente.

    Los talleres de Maltrato Animal buscan sensibilizar al personal judicial, así como brindar un espacio de acercamiento y capacitación hacia la sociedad civil y comunidades, en cuanto a una temática que involucra la realidad del diario vivir en nuestra nación.

    De igual manera, crea conciencia acerca del crecimiento del movimiento animalista en Costa Rica, que demanda la protección y bienestar animal, así como el reconocimiento a la protección jurídica y atención educativa en cuanto a formación ciudadana y reforzamiento de los valores.

    En los talleres se capacitó sobre la protección de los animales, que debe prevalecer la racionalidad ética, el apoyo institucional y la intervención de las autoridades judiciales, que se consideran como un elemento de importancia, para superar las situaciones de violencia.

     Fuente: Observatorio Judicial